Episodio 2 (S.2): REFLEXIONES DE UN CONSUMIDOR

Target 7- Analicemos nuestras prioridades. Filtremos el bombardeo publicitario.

Típico niño del SXXI

Somos consumidores. Ni personas, ni ciudadanos, ni otra cosa que tenga que ver con ensalzar las cualidades meramente humanas… La sociedad está formada en torno a la economía y al dinero y no hay espacio para romanticismos o heroicidades. Es el modelo y estamos dentro.

Lo único que nos diferencia a día de hoy a las personas unas de otras es nuestra capacidad de consumir y como tal nos tratan (Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana, decía la canción) La publicidad lo es todo, los mensajes directos, los subliminales,  saben que nos tragamos cualquier idea y las modas nos dictan en cada momento donde tenemos que dejarnos los dineros.

Hay muchas ideas peligrosas en el ambiente. ¿Por qué tenemos derecho a tantas cosas? A internet, a tener dos gafas…no deja de ser un planteamiento estúpido. Por la misma razón, deberíamos tener derecho a un yate, o a una casa en la playa, o a un rolex. Y nos cabreamos porque no nos lo dan por la calle, como los periódicos gratuitos.

Es muy peligroso utilizar palabras tan gratuitamente, ya que nos puede hacer perder un poco la perspectiva. Tenemos derecho a una educación y una sanidad de calidad,  y pública, a ser posible. Y a que no nos discriminen por sexo, religión o ideología. El resto hay que ganárselo.

Estamos creando una sociedad de frustrados. Tenemos derechos a tantas cosas que cuando nos topamos con la realidad nos sentimos presos de la depresión y la tristeza. Porque es una putada que teniendo derecho a un chalet en el campo no me permitan obtenerlo. La televisión tiene también mucha culpa, con la proliferación de programas que se sustentan en que la fama puede llegar de la noche al día, y que todos podemos ser Shakira o Cristiano Ronaldo sin ningún tipo de esfuerzo.

Cuando le dices a un jovenzuelo de 20 años que si quiere prosperar en la vida debe estudiar, trabajar y esforzarse  al máximo por perseguir sus objetivos, se le queda una cara como cuando a un conejo le das las largas: pasmado total.

No se como hemos llegado a este punto que por solo nacer tenemos que vivir por encima de nuestras posibilidades. A nadie le amarga un dulce (de lujo), pero no tenerlo no implica ser un infeliz y un amargado.

¿Realmente cuantas cosas necesitas para ser feliz? ¿Un Iphone o un techo donde cobijarte?

Necesitamos con urgencia clases de historia, aunque sean particulares. Los niveles de vida de los que disfrutamos hoy en día es ciencia ficción comparado con hace 50 años, no digamos si nos vamos más lejos. No hablo de conformismo (eso nunca), hablo de parar un momento y analizar y pensar un poco en nuestra lista de prioridades. Quizá los budistas han llevado siempre razón…

Este es el primer paso. Parar un momento. El siguiente es conocer a las empresas que dirigen el cotarro. Que sabemos de ellas? Proximamente (bueno, dentro de algunas semanas) aquí en tu cutre-blog, Episodio 3: Las Marcas, esas grandísimas desconocidas

Anuncios

Un pensamiento en “Episodio 2 (S.2): REFLEXIONES DE UN CONSUMIDOR

  1. Desgraciadamente, hace tiempo las multinacionales y grandes empresas decidieron que los ciudadanos de a pie no podemos vivir sin sus productos y nos muestran una falta sensación de bienestar en el caso que compremos sus productos. ¿Que queremos ser los reyes de la fiesta? Pues a comprar “Ferrero Rocher” y servirlos en forma de pirámide. ¿Que queremos ser los reyes de la carretera y todos se fijen en nosotros? Pues a comprar un Mercedes, y así hasta el infinito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s